lunes, 29 de noviembre de 2010

Ciudad escolar Camilo Cienfuegos, una extraordinaria obra de la Revolución

Ciudad Escolar Camilo Cienfuegos, municipio Bartolomé Masó, Granma
Por Sergio Garcés Quintana

Ciudad escolar Camilo Cienfuegos, una extraordinaria obra de la Revolución

 50 años construyendo la esperanza. La oportunidad de empezar

Fidel Castro en su acucioso y hermoso alegado conocido como La Historia me Absolverá dejó sentado las necesidades más acuciantes del pueblo cubano y las leyes que la revolución en el poder proclamaría. La idea de cambiar la estructura del sistema educacional debía estar condicionada por los cambios en la sociedad y se pregunta Fidel:”¿En un campo donde el guajiro no es dueño de la tierra  para qué se quieren escuelas agrícolas?, en otro momento expresa:”En cualquier pequeño país de Europa existen más de doscientas escuelas técnicas y de artes industriales; en Cuba, no pasan de seis y los muchachos salen con sus títulos sin tener donde emplearse.” Y abundando sobre el tema expresa:”(…) lo inconcebible es que la mayoría de las familias de nuestros campos estén viviendo en peores condiciones  que los indios que encontró Colón (…)”

El tema de la Educación ha sido y es un elemento de extrema sensibilidad para cualquier sociedad, no sólo por lo que representa, en el orden individual, sino porque es un factor esencial para cualquier proyecto de desarrollo social.

De tal manera el proyecto revolucionario que nació el 1ero de enero de 1959, tenía como presupuesto el desarrollo de una gran revolución educacional y para ello estructuró acciones que se fueron concretando en los primeros años del triunfo y que expresaban los ideales humanistas que la  animaba. Obras como la ciudad Escolar Camilo Cienfuegos, expresó, por un lado, la respuesta a la miseria secular  del hombre del campo y por otro, la posibilidad  de que sus hijos tuvieran una educación digna en  correspondencia  con las necesidades que la sociedad en construcción iba generando. De ahí que el proyecto inicial fuera esencialmente para  al construcción de escuelas politécnicas para el estudio de los hijos de los campesinos..

 El 1ero. de enero de 1959, en Santiago de Cuba, Fidel, expresó:”No nos olvidaremos de nuestros campesinos de la Sierra Maestra y Santiago de Cuba(…) , por un sentimiento muy profundo de  gratitud, no olvidaré a aquellos campesinos, tan pronto tenga  un momento libre voy a ver donde vamos a hacer la primera Ciudad escolar, con cabida para 20,000 niños. Y la vamos hacer con la ayuda del pueblo, los rebeldes van a trabajar allí y vamos a pedir a cada ciudadano un saco se cemento una cabilla, y yo sé que tendremos la ayuda de la ciudadanía”1

Y en otro momento reitera una idea expresada en la Historia me Absolverá”velaremos porque no les falte el sustento, ni la asistencia, ni la educación  a los hijos de los militares que han caído luchando contra nosotros (…) 2

En un discurso pronunciado en el Teatro Blanquita ( hoy Kart Marx) el 24 de febrero de 1960, expresaba :”La Revolución era algo así como una esperanza(…) que al romper aquellas cadenas no significaba sino la oportunidad de empezar, de empezar a hacer esa obra compleja y difícil, cuando teníamos por primera ves la oportunidad” 3

En su discurso del 26 de julio de 2002 en Santiago de Cuba cuando realizaba un balance del Programa del Moncada recordaba que en 1953  se hablaba de “cientos de miles de analfabetos, 400,000 mil niños sin escuelas y más de 10, 000 maestros que no poseían aulas” 3

En los discursos que fue pronunciando en las distintas ciudades por la que pasaba la Caravana de la Libertad, afianzaba la idea de la atención a los campesinos y a sus necesidades más imperiosa,  entre ellas la de la educación, Los años de 1959,1960, 1961, constituyen claves para llevar a cabo la revolución en la educación y en la cultura, fundamentos  imprescindibles para la realización de la revolución social. Fidel, Afirmaría: “Sin educación no hay Revolución posible”.
 Las principales instituciones educacionales y culturales se crearon o constituyeron en esos años. De tal manera que relacionar alguna de ellas es contextualizar necesariamente la visión que nos lleva hacer realidad las esperanzas y el comienzo de un proyecto revolucionario único y una obra  de las dimensiones de la Ciudad escolar.
El 27 de abril de 1959 inaugura Fidel el Primer Congreso  de Educación Rural, donde propone crear 10 000 aulas rurales y dar empleo a 5 000 maestros.
 El 14 de  septiembre se entrega oficialmente al Ministerio de Educación la Ciudad Militar de Columbia, que desde ese momento se llamará Ciudad Libertad. El 18 de septiembre promulga el Consejo de Ministro la ley 561 que disponía la creación de 10 000 aulas y se autoriza el nombramientote  4 000 maestros.
En 1960, el 28 de enero, se entrega oficialmente el cuartel Moncada que pasaría a llamarse Ciudad Escolar 26 de Julio. .
El 15 de febrero crea el Ministerio 3 000 aulas rurales en toda la nación. El 3 de mayo llegan a la Sierra Maestra los primeros maestros voluntarios.
El 26 de julio se inaugura la Ciudad Escolar Camilo Cienfuegos.
En año de 1961 se crea el programa de estudio Ana Betancourt para 150 mil mujeres de la sierra. El 28 de enero se inaugura la ciudad Escolar Abel Santamaría, en Santa Clara, antiguo cuartel Leoncio Vidal.
El 6 de junio se promulga la ley de la nacionalización de la enseñanza.
Se organiza y desarrolla las más espectacular, grandiosa y humana de las obras de la educación y la cultura: la campaña Nacional de la Alfabetización
Construyendo la esperanza-
De tal manera que la idea de la construcción de una gran institución escolar en la que estudiaran los hijos de los campesinos, de los obreros y además de aquellos que habían caído combatiendo en la contienda revolucionaria, incluyendo los hijos de los soldados de la tiranía, se fue construyendo en la medida en que se hacía más evidente que la Revolución era la única salida para los males acumulados en más de 200 años de explotación colonial y neocolonial
Pero en la idea y las esperanzas de los líderes de al Revolución se concebía una gran ciudad en la que tuvieran cabida también los maestros que allí trabajaran, con todas las facilidades que una comunidad urbana le pudiera ofrecer. Se proyectó entonces una obra descomunal por su dimensión material y por su carácter integral y sui géneris para aquellos tiempos.  
¿Cuál era la situación en el actual territorio de Bartolomé Masó, antiguamente central Estrada Palma?
En el territorio del actual municipio Bartolomé Masó, al sur de la provincia de Granma, la educación presentaba un estado alarmante, el número de escuelas no llegaba a diez, en la zona montañosa la carencia era total, de las existentes la mayoría de las veces permanecían cerradas por falta de maestros, situación que provocó que el 90% de la población fuera analfabeta.
 La dirección de la Revolución desde los mismos días del triunfo, comenzó a generar un amplio plan de ideas para la zona, escenario de las principales acciones combativas del Ejército Rebelde
Lo prometido en lo más alto de la Sierra Maestra, en momentos en que el Ejército Rebelde se fortalecía cada vez más con la apreciable ayuda del campesinado, comienza a tornarse  una hermosa realidad cuando, el 4 de septiembre de 1959, el Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz, nombró al comandante Manuel Fajardo Rivero (Piti) como jefe de operaciones en la Sierra Maestra y director de la construcción, en el Caney de Las Mercedes, de una ciudad escolar para 20 mil niños campesinos.

El4 de septiembre de 1959, el Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz, nombró al comandante Manuel Fajardo Rivero (Piti) como jefe de operaciones en la Sierra Maestra y director de la construcción, en el Caney de Las Mercedes, de una ciudad escolar para 20 mil niños campesinos.

Según se había proyectado, inicialmente la Ciudad Escolar abarcaría una extensión de 582 caballerías de tierra, de las cuales 65 corresponderían a edificaciones donde serían construidas 40 escuelas, de las ellas dos estarían dedicadas a preparar maestros y enfermeras, esta última con un hospital anexo de 200 camas.

Se construiría además un estadio con capacidad para 40 000 personas, contaría con un planetario, un zoológico, un jardín botánico, un Instituto de Bellas Artes, un museo, una biblioteca, cinco cines con capacidad para mil personas cada uno, un mercado, un acuario, diez piscinas olímpicas y un hotel para las visitas de los padres. Las esperanzas alcanzarían la dimensión de un sueño de altos quilates.

El proyecto general se concluyó en el cuarto piso del edificio del MINFAR en Ciudad de La Habana en el año 1962, en la oficina del Primer Ministro y estuvo liderado por el arquitecto español republicano y comunista José Fábrega.

La ciudad tendría capacidad para albergar a 20 000 alumnos que combinarían el estudio con el trabajo, con 500 caballerías para el abastecimiento agrícola y ganadero.

A fines de 1962 se encargó la continuación de la misma al Ministerio de la Construcción y a su delegación territorial en Santiago de Cuba. Singular significación tuvo para el desarrollo de las obras la continua presencia del Che, que  le imprimió un nuevo carácter al trabajo, desde la proyección de su ejemplo.

La historia recoge que el domingo 22 de noviembre a instancias suyas y como parte de sus concepciones más ráigales, se desarrollara el primer trabajo voluntario en Cuba, lo que quedaría ya como un principio cardinal de las concepciones del socialismo cubano.

Miles de ciudadanos de todas las partes de lo que es hoy la provincia de Granma vinieron a aportar su ayuda desinteresada a la obra magna de la educación cubana, haciendo realidad aquella aspiración de Fidel, ya citada, cuando afirmó:” Y la vamos hacer con la ayuda del pueblo, los rebeldes van a trabajar allí y vamos a pedir a cada ciudadano un saco se cemento una cabilla, y yo sé que tendremos la ayuda de la ciudadanía” La Ciudad Escolar Camilo Cienfuegos fue la obra del Ejército Rebelde y de todo el pueblo. Este hecho marcó un hito en la historia de la Revolución y se inscribe en las páginas más hermosas de la solidaridad y el desinterés, puesto en función del bien social.

La Revolución victoriosa celebra su primer 26 de julio inaugurando esta obra simbólica y esencial porque resumía las aspiraciones, sueños y esperanzas por las que habían combatido y muerto lo más puro e idealista del pueblo cubano. Pero el hecho de que un río incontenible de pueblo de todas partes del país viniera  junto al jefe máximo de la Revolución a celebrar esta fecha y a inaugurar esta obra, ha quedado en los anales de las convocatorias y movilizaciones de la Revolución como un hecho extraordinario e inaudito, así lo apreció Fidel, en su histórico discurso.

Proceso Histórico

Los primeros 500 alumnos llegaron en plena etapa constructiva de la primera unidad, así a principios de 1962 funcionaban tres unidades con 20 aulas cada una. Durante el período 1962 – 1965 en la Ciudad Escolar se desarrollaba la Enseñanza Tecnológica, en correspondencia con las concepciones de Fidel, expresadas en la Historia me Absolverá, Al finalizar esta etapa fue necesario adaptar una instalación para el círculo infantil “Desembarco del Granma”. Se contaba, además, con una fábrica de pienso, una de embutidos, una de helados, una de jabón y desodorante, una dulcería y una panadería donde los alumnos realizaban sus prácticas con una eficiente vinculación escuela - taller.

En el año 1970 al traer la Escuela Formadora de Maestros de Minas del Frío, las unidades 7 y 8 fueron ocupadas para este fin, posteriormente se utilizaron otras. El funcionamiento de la escuela de arte en el año 1974 en la unidad 11 contribuyó a impulsar el desarrollo de la cultura en la localidad, en 1977 ese centro fue trasladado hacia otra zona de la provincia. No es hasta 1974, en que se abren las primeras Secundarias Básicas: la unidad 4 “Walter Vives” y la unidad 7 “Geonel Rodríguez”.

Hacia el año 1975 estudiaban en la Ciudad Escolar cerca de 6 000 estudiantes en las siguientes escuelas: un instituto tecnológico, una escuela de inseminación, un preuniversitario, una escuela de deportes, cinco secundarias básicas, dos centros escolares de primaria, un círculo infantil y una escuela de policía.

Aquella vida de estudio y trabajo se complementaba con competencias deportivas, actividades culturales, festivales y carnavales estudiantiles protagonizados por artistas profesionales y grupos de los centros. La existencia de una imprenta (la más grande de Oriente en ese tiempo) fue aprovechada por el capitán Sidroc Ramos Palacios, periodista, para la edición del periódico mensual “Camilos” y el boletín mimeografiado “Chupi”, con trabajos en su mayoría elaborados por los propios alumnos, así como la presencia del pintor chileno Hugo Jaramillo quien desarrolló e instruyó diversas variedades de la plástica. Los elementos del mobiliario interior: literas, sillas, taburetes, etc. fueron trabajados en las mejores fábricas de muebles de La Habana asesorados por la diseñadora mexicana Clara Porset.
A  los 50 años este complejo educacional sigue reluciente y con los brazos abiertos para continuar llevando el pan de la enseñanza a las nuevas generaciones que darán continuidad al victorioso proceso revolucionario cubano.

 Algo del desarrollo Socio-Económico

Durante las décadas 70 y 80 se lograron importantes producciones en las áreas agrícolas internas, sobre todo en los cultivos varios, que no sólo abastecían a los centros internos, sino a la población circundante y a otros puntos del territorio, se alcanzaron también significativos volúmenes de leche, queso y carne. Las fuerzas estudiantiles apoyaban otras tareas importantes del territorio como la zafra azucarera y las contiendas cafetaleras.

Comenzó entonces un proceso de racionalización en las construcciones que conllevó a soluciones más ligeras. Durante la década del 80 se paralizaron las reparaciones y los mantenimientos periódicos, aparejado al maltrato de la propiedad social hizo que aquella monumental obra descendiera hacia un estado de deterioro y abandono que se acrecentó luego, con el periodo especial.

En el año 2001 que comienza una reanimación de las instalaciones de la Ciudad Escolar con la colaboración de Organizaciones no Gubernamentales entre ellas Eurosolar representada en la localidad por los Esposos Turín, un matrimonio italiano, que admira el proceso revolucionario cubano y en especial este conjunto y su trascendencia histórica al cual ha ofrecido importantes donativos no sólo financieros, sino también de equipamiento y bibliográfico


Ciudad Escolar Camilo Cienfuegos

50 años aportando cultura, formando miles de jóvenes en los principios más elevados del socialismo cubano, hacen de esta institución un monumento y un símbolo, que se empina en busca de la redención de  aquellos que dieron sus vidas por la Revolución. Y honra al Comandante inmortal que señala el camino, porque siempre habrá que preguntarle ¿voy bien Camilo?

La Revolución de la  esperanza tuvo su derecho a comenzar y a seguir adelante, aquí en la histórica Ciudad Escolar Camilo Cienfuegos, y hoy por  su historia, relevancia cultural y valor simbólico,  ha sido propuesta para la condición de Monumento Nacional, crédito que merecidamente se le otorgará en meses venideros.

viernes, 19 de noviembre de 2010

La historia en el centro del terrorismo de Estado

Por Sergio Garcés Quintana


Foro de Solidaridad con los Cinco Heroes y contra el terrorismo
Bayamo, noviembre 19 de 2010

Al estado moderno le es consustancial el terrorismo como una forma de dominación.

Todas las acciones para preservar el poder político y los intereses de las clases dominantes fueron sustentadas en la opresión material y espiritual de hombres y de pueblos, bajo el amparo de las políticas del Estado.

La contemporaneidad ha elevado a  categoría de política oficial el terrorismo en todas sus variantes.

La historia  de los pueblos, su  memoria histórica, y las tradiciones de lucha y de combate constituyen derechos  inalienables de los pueblos.

La globalización neoliberal y los centros del poder mundial tienen como doctrina y ejercicio de dominación la desmemoria y la destrucción de las historias nacionales de los países dominados, como parte de un tenebroso plan de liquidación fascista de la cultura y de la historia.

Un pueblo sin historia es un pueblo desarraigado, sin asideros en que afincar su identidad. Por tal razón la desmemoria es un arma de la dominación imperial

Se trata de llevar a la práctica lo que un obseso teórico del imperio había proclamado al referirse al “Fin de la Historia”. Las guerras imperialistas contemporáneas son fascistas por su esencia antihumana, de exclusión, xenofóbica y racista.

Los pueblos de nuestro continente han sido testigos del desmontaje de su historia, del desconocimiento de sus más preciados símbolos, de la pretensión del desarraigo total de sus identidades nacionales y culturales.

La dominación en la contemporaneidad está sustentada en la   suplantación de la verdadera historia por un sucedáneo digerible fácil de transmitir y recepcionar.

En estos tiempos, la verdadera historia, la de las luchas de clases, la que hacen los pueblos, la de las guerras sangrientas y tremendas, la de las hambrunas, la de los heroísmos y las tradiciones, la de los imperios y las revoluciones, no es la que se  transmiten para el mundo por las vías  mediáticas de la información.

La privatización del conocimiento es otra forma indiscriminada del saqueo neoliberal y un acto violatorio de los derechos humanos.


Las nuevas técnicas de la comunicación constituyen armas de los centros de poder para su dominio mundial y son utilizadas para manipular conceptos y globalizar el olvido en busca de una falsa identidad  homogénea.

 Su gran peligro no reside en la censura grosera y descarnada,  ni en la limitación de los accesos a la información, sino en  la multiplicación anárquica, incontrolada y desprovista de criterios rigurosos de toda la información. En una amalgama donde están los más rigurosos y exactos hechos con los abiertos y groseramente falsos.

Con el derrumbe del socialismo europeo la historia pasó a ser el primer blanco de la contraofensiva neo-liberal. Para los centros de poder el desmontaje de las historias nacionales, la omisión de sus sistemas de valores, el desconocimiento de las tradiciones, de los países en confrontación  fue un arma probada en el escenario de la lucha  contemporánea por la dominación. 

 De tal manera que la memoria histórica  ha pasado a ser una categoría de la ideología.

El pueblo cubano ha sufrido más de 50 años de ataques indiscriminados contra su cultura y sus más esenciales valores.

 La guerra de los símbolos ha estado presente  en la confrontación  contra la Revolución cubana, el socialismo y nuestra nación, donde lo simbólico ha tenido siempre un espacio.

Descarnadamente ponen en tela de juicio la vigencia de las ideas de José Martí, la relevancia y el significado del Ché y de la gesta de Bolivia, la justeza de la Protesta de Baraguá y la figura de su héroe indiscutible Antonio Maceo.  Se erigen descubridores de nuestra historia  más reciente,  escriben  desde Miami lo que no tuvieron el  coraje de defender en  Cuba.

También acuden a la literatura y a la música. Usan cualquier arma. Están conscientes que en el terreno de los símbolos, de la cultura, de las ideas, es donde en última instancia se va a dirimir la batalla.

Los Cinco Héroes cubanos prisioneros del imperio son ya historia viva y protagonistas excepcionales de los combates contra el terrorismo que se practica contra la Revolución cubana. Ellos son símbolos  

Distorsionar, negar, desconocer,  la causa que defienden y su inocencia probada es parte de la conjura del poder imperial. El olvido y la desmemoria se utilizan una vez más como armas para atacar y mellar los valores más excelsos de la Revolución cubana.

Manipular la información en torno al juicio más largo en la historia de los EEUU, excluir a su opinión pública, negar el acceso a las Actas que evidencian la inocencia y la magnitud del crimen cometido, es parte de la consciente campaña de olvido. El gran público no frecuenta la compleja urdimbre de pruebas, testimonios y argumentos que conforman un proceso judicial. Suele enterarse de las versiones que al respecto dan los periódicos, la radio y la televisión. Y todos ellos, fuera de Miami, han guardado hermético silencio con relación al caso de los Cinco. Los medios de comunicación masiva de los EEUU son cómplices culpables del atropello.

Ésa es la gran verdad que el gobierno de Estados Unidos se ha empeñado en ocultar. Su enorme aparato mediático -los disciplinados medios, al decir de Chomsky- se han encargado de imponer el silencio y la desinformación.
A los estaudinenses y a muchos otros se les impide conocer la verdad. ¿Qué pasaría si ellos pudieran leer lo que pasó en Miami?

Como afirmara el presidente del parlamento Ricardo Alarcón de Quesada:” 
“Ese silencio terco impenetrable, es una prueba de la total  inocencia de nuestros compañeros”

Los héroes volverán, porque seguiremos luchando por su regreso y porque   los símbolos de la patria agradecida, no se olvidan, no se borran, no pueden ser destruidos.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Historia al Debate


La historia hay que defenderla con entusiasmos y con conocimientos.

Casa Natal de Carlos Manuel de Céspedes Bayamo
Este espacio tiene el propósito de defender la historia de Cuba con los argumentos de la verdad histórica.

Los hombres hacen la historia con sus manos y también con sus recuerdos.

¿A quiénes les convienen, en este mundo convulso y agresivo que existan pueblos desmemoriados?

¿A quiénes les convienen el olvido, el desarraigo, el desdibujamiento de la identidad y el desconocimiento de nuestras arraigadas raíces de pueblo-nación, de cubanía y de Patria?

La globalización imperialista y la ponzoña de la  reacción anticubana de Miami, tienen como propósito borrar los valores del pueblo cubano y desconocer nuestros más preciados símbolos.

Estamos en presencia de ofensiva contrarrevolucionaria, que tiene su sustento en las ideas y en la ideología pero que ya ha enseñado sus sucias y pestilentes garras   en hechos de  claros contornos  antihistóricos. Es un intento  fallido por  retrotraer la historia.

 La dominación en la contemporaneidad está sustentada en la desmemoria, en la suplantación de la verdadera historia por un producto comerciable y de fácil digestión.

De tal manera que los problemas de la historia y sus valores no son sólo de la academia, porque desborda lo particularmente cognoscitivo o metodológico, sino esencialmente de la ideología, y como tal debemos tratarlos.

Con infame delectación descarnan nuestros más preciados símbolos y ponen en tela de juicio las ideas de los hombres mayores que la sustentaron y defendieron.

La guerra de los símbolos ha estado presente  en la confrontación contra la Revolución cubana, el socialismo y nuestra nación, donde lo simbólico ha tenido siempre un espacio.

La Patria cubana nació de entre sus símbolos, porque estos constituyeron asideros de los valores de identidad, patriotismo y libertad, que forjaron los ideales que aún nos acompañan en los combates de hoy, de tal manera que defenderlos es en primer lugar conocerlos más profundamente, traerlos a la contemporaneidad y andar junto a ellos por el camino de la construcción del socialismo cubano


No siempre los plumíferos a sueldo o los mercenarios de última hora nos presentan burdamente su cochinada. En un contexto en que la verdad y la mentira andan de la mano en el maridaje de la traición, solo la cultura, el conocimiento más profundo de nuestra historia, la nuestra, la  de Cuba, y la de la América martiana, nos podrán defender. Viene a la mente aquella afirmación de Fidel cuando nos apuntaba que la Cultura era lo primero que teníamos que defender, y que era espada y escudo de la nación. Fijemos esa idea y seamos consecuentes con ella.

El conocimiento de la Historia de Cuba y su asunción como un valor patriótico es un factor ideológico del alto rango y cohesionados de nuestra unidad.

La formación en valores, juega un papel importante en el momento actual de desarrollo del país, ya sea por medio de la comunidad, los maestros, la familia, el sistema educacional y de las instituciones culturales en su conjunto o los medios de comunicación masiva, es necesario asumir la crítica reveladora, proceder a reactivar y a reacomodar valores que han perdido vigencia por el impacto de los nuevos tiempos. Solo así, con el convincente lenguaje de los hechos y también de las ideas, podremos crear, formar y desarrollar los valores demandados por el curso actual de nuestra historia.

Qué hacer y cómo defender nuestra historia tiene que ser la pregunta que preceda cualquier reflexión para un tema de tanta urgencia y sensibilidad.

Solicitamos a la comunidad de cientistas de las ciencias sociales, y a cualquier ciudadano que quiera participar de este diálogo abierto y franco,  que se pronuncien a favor de defender nuestra historia y los valores más genuinos que la sustentan.

No renunciamos a la polémica, ni a los disentimientos, siempre tendremos a la mano la verdad más fehaciente, rigurosa, esencial, ya lo sabemos, nuestra espada y nuestro escudo en están en nuestra cultura y en nuestra historia, a ellas defendemos, ellas nos defienden.

Dejo abierto este escenario. Saludamos a los que se incorporen, de manera franca y sincera.